La directora de Tránsito, Astrid de la Cerda, anunció que la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora, advirtiendo que todo conductor que no respete el límite será multado.
Mesa de Redacción
Río Bravo, Tamaulipas.- La polémica vuelve a encenderse en el libramiento.
La directora de Tránsito, Astrid de la Cerda, anunció que la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora, advirtiendo que todo conductor que no respete el límite será multado sin contemplaciones.
Sin embargo, la medida cayó como balde de agua fría entre la ciudadanía, que exige primero condiciones dignas para circular.
Y es que el libramiento, una de las vías más transitadas de la ciudad, presenta una carpeta asfáltica en deplorables condiciones, llena de baches, hundimientos y desniveles que obligan a los automovilistas a frenar de golpe… o esquivar cráteres.
“Cada rato veo que están multando vehículos, pero la carpeta asfáltica sigue igual de fea”, denunció una usuaria habitual de la vía.
“Hay baches y desniveles por todos lados. Deberían usar las multas para arreglar esa vía que es muy utilizada”, reclamó con evidente molestia.
Mientras las infracciones llueven, el libramiento sigue abandonado, y la pregunta resuena entre los conductores:
¿Seguridad vial o simple afán recaudatorio?
Hasta el momento, ni Tránsito ni el gobierno municipal han anunciado un plan claro para rehabilitar esta importante arteria, dejando a los ciudadanos atrapados entre multas rápidas y calles lentas… pero llenas de hoyos.
La directora de Tránsito, Astrid de la Cerda, anunció que la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora, advirtiendo que todo conductor que no respete el límite será multado sin contemplaciones.
Sin embargo, la medida cayó como balde de agua fría entre la ciudadanía, que exige primero condiciones dignas para circular.
Y es que el libramiento, una de las vías más transitadas de la ciudad, presenta una carpeta asfáltica en deplorables condiciones, llena de baches, hundimientos y desniveles que obligan a los automovilistas a frenar de golpe… o esquivar cráteres.
“Cada rato veo que están multando vehículos, pero la carpeta asfáltica sigue igual de fea”, denunció una usuaria habitual de la vía.
“Hay baches y desniveles por todos lados. Deberían usar las multas para arreglar esa vía que es muy utilizada”, reclamó con evidente molestia.
Mientras las infracciones llueven, el libramiento sigue abandonado, y la pregunta resuena entre los conductores:
¿Seguridad vial o simple afán recaudatorio?
Hasta el momento, ni Tránsito ni el gobierno municipal han anunciado un plan claro para rehabilitar esta importante arteria, dejando a los ciudadanos atrapados entre multas rápidas y calles lentas… pero llenas de hoyos.
