En la víspera de que se parta la tradicional rosca de Reyes, en Puebla capital se rompió recientemente un récord Guinness relacionado con esta pieza de repostería.
Agencias
Ciudad de México.- En la víspera de que se parta la tradicional rosca de Reyes, en Puebla capital se rompió recientemente un récord Guinness relacionado con esta pieza de repostería, la cual se convirtió en la más grande del mundo.
Así es, la capital del estado ingresó ayer domingo 4 de enero a los Guinness World Records tras crear la rosca de Reyes monumental más grande del mundo, conformada por 19 mil 10 piezas de pan de 30 centímetros, equivalentes a 6 kilómetros de longitud y a un ritmo de producción de 2 kilómetros por día.
Lo anterior se pudo lograr gracias al respaldo logístico y supervisión del organismo certificador que se dio cita en el zócalo poblano donde más de 10 mil personas acudieron a degustar el pan acompañados del gobernador Alejandro Armenta y el presidente municipal José Chedraui.
La pieza de pan, fue elaborada de manera artesanal por decenas de panaderas y panaderos locales que hicieron posible la certificación Guinness, la cual fue obtenida no solo por la longitud total, sino por una categoría complementaria acreditada durante la evaluación final: “la línea de panes más larga del mundo”, procedimiento que fue supervisado y validado en todo momento por el organismo, desde la producción artesanal, traslado y armado de las piezas.
Así es, la capital del estado ingresó ayer domingo 4 de enero a los Guinness World Records tras crear la rosca de Reyes monumental más grande del mundo, conformada por 19 mil 10 piezas de pan de 30 centímetros, equivalentes a 6 kilómetros de longitud y a un ritmo de producción de 2 kilómetros por día.
Lo anterior se pudo lograr gracias al respaldo logístico y supervisión del organismo certificador que se dio cita en el zócalo poblano donde más de 10 mil personas acudieron a degustar el pan acompañados del gobernador Alejandro Armenta y el presidente municipal José Chedraui.
La pieza de pan, fue elaborada de manera artesanal por decenas de panaderas y panaderos locales que hicieron posible la certificación Guinness, la cual fue obtenida no solo por la longitud total, sino por una categoría complementaria acreditada durante la evaluación final: “la línea de panes más larga del mundo”, procedimiento que fue supervisado y validado en todo momento por el organismo, desde la producción artesanal, traslado y armado de las piezas.
