Brandon Alain Betancourt Solís salió de su trabajo como cualquier otra noche, sin imaginar que ese sería el inicio de una incertidumbre que hoy envuelve a toda su familia.

Mesa de Redacción
Apodaca, Nuevo León.- Brandon Alain Betancourt Solís salió de su trabajo como cualquier otra noche, sin imaginar que ese sería el inicio de una incertidumbre que hoy envuelve a toda su familia.

Era la madrugada del 25 de marzo de 2026, minutos antes de las 2:00 a.m., cuando un video de seguridad lo captó dejando el restaurante donde laboraba, en la zona de Sendero. Vestía de negro, llevaba su celular en la mano y caminaba con rumbo a casa, hacia la colonia Nuevo Amanecer, en Apodaca, Nuevo León, a tan sólo unos kilómetros de distancia.

Ese trayecto, que tantas veces recorrió, se convirtió en un misterio.

Su madre, Zoila Betancourt, lo busca con el corazón en la mano y la esperanza intacta. Entre el dolor y la incertidumbre, su voz se alza con un mensaje que duele y conmueve profundamente: “Ayúdenme, sólo quiero volver a ver a mi hijo, abrazarlo y tenerlo conmigo”.

Brandon había recibido su paga ese mismo día, lo que abre la posibilidad de que haya sido víct1m4 de un as4lt0. Sin embargo, más allá de cualquier hipótesis, lo cierto es que desde entonces no se sabe nada de él. La última vez que su familia tuvo contacto fue la noche del 26 de marzo, cuando a través de WhatsApp confirmó que se encontraba en su turno laboral.

El silencio llegó después.

Su ausencia no sólo dejó un vacío en su hogar, sino también una angustia que crece con cada día que pasa.

Su familia, aferrada al amor y a la fe, ha emprendido una búsqueda incansable, levantando la voz, difundiendo su historia y reuniendo cada pista posible, incluyendo los videos que hoy forman parte de la investigación.

Hoy, Brandon no es sólo un nombre más: es un hijo, un joven con sueños, una vida que importa.

Su familia lo espera con los brazos abiertos, con la esperanza de que este llamado toque corazones y ayude a traerlo de vuelta.

Porque nadie debería desaparecer sin dejar rastro… y nadie debería dejar de buscar hasta encontrar.