Una tormenta internacional acaba de desatarse y promete sacudir los cimientos del poder en México.

Mesa de Redacción
Washington.- Una tormenta internacional acaba de desatarse y promete sacudir los cimientos del poder en México.

Desde Estados Unidos, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes lanzó un mensaje que suena más a advertencia que a declaración:

“¡Se acabó la impunidad… esto es sólo el principio!”

En el centro del escándalo aparece el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado junto a otros funcionarios —activos y retirados— en una acusación que ha encendido alarmas a ambos lados de la frontera.

Según lo revelado, los implicados habrían convertido sus cargos públicos en herramientas al servicio del cr1m3n organizado, facilitando operaciones del n4rc0-tráf1c0 a cambio de sobornos y favores.

Pero lo más estremecedor es lo que se dice del propio mandatario:

Se le señala de presuntamente haber asegurado su llegada al poder mediante secuestros, intimidación y presión contra la población.

Un escenario digno de una trama oscura… pero con consecuencias reales.