El asfalto se tiñó de caos y pán1c0 este viernes, luego de que una camioneta se convirtiera en una trampa m0rt4l tras estallar uno de sus neumáticos.
Mes de Redacción
La unidad, una Chevrolet Suburban con placas de Nuevo León, transportaba a ocho personas —entre ellas cuatro menores de edad— cuando el destino dio un giro brutal.
De acuerdo con los primeros reportes, el neumático trasero izquierdo expl0-tó repentinamente, provocando que el conductor perdiera el control en cuestión de segundos.
Lo que siguió fue una escena digna de p3s4dill4: la camioneta salió disparada, invadió carriles contrarios y comenzó a dar al menos tres vi0l3nt4s volteretas, dejando a su paso una estela de destrucción, mi3d0 y gritos desgarradores.
Testigos relatan momentos de angustia absoluta, temiendo lo peor al ver cómo el vehículo se convertía en un amasijo de fierros retorcidos.
Milagrosamente, los ocho ocupantes s0br3vivi3ron, aunque resultaron l3si0n4d0s y fueron atendidos de emergencia por paramédicos del CRUM en el lugar.
El vehículo quedó completamente destrozado, declarado pérdida total, evidenciando la brutalidad del imp4cto.
Elementos de la Guardia Estatal acudieron rápidamente para acordonar la zona y coordinar las labores de auxilio, mientras la circulación se veía afectada por el impresionante siniestro.
Este accidente, que pudo terminar en trag3d1a f4t4l, es ya calificado por muchos como un verdadero milagro en medio del desastre.
Victoria, Tamaulipas.- El asfalto se tiñó de caos y pán1c0 este viernes, luego de que una camioneta se convirtiera en una trampa m0rt4l tras estallar uno de sus neumáticos a toda velocidad en el kilómetro 44 de la carretera Cd. Victoria–Zaragoza.
La unidad, una Chevrolet Suburban con placas de Nuevo León, transportaba a ocho personas —entre ellas cuatro menores de edad— cuando el destino dio un giro brutal.
De acuerdo con los primeros reportes, el neumático trasero izquierdo expl0-tó repentinamente, provocando que el conductor perdiera el control en cuestión de segundos.
Lo que siguió fue una escena digna de p3s4dill4: la camioneta salió disparada, invadió carriles contrarios y comenzó a dar al menos tres vi0l3nt4s volteretas, dejando a su paso una estela de destrucción, mi3d0 y gritos desgarradores.
Testigos relatan momentos de angustia absoluta, temiendo lo peor al ver cómo el vehículo se convertía en un amasijo de fierros retorcidos.
Milagrosamente, los ocho ocupantes s0br3vivi3ron, aunque resultaron l3si0n4d0s y fueron atendidos de emergencia por paramédicos del CRUM en el lugar.
El vehículo quedó completamente destrozado, declarado pérdida total, evidenciando la brutalidad del imp4cto.
Elementos de la Guardia Estatal acudieron rápidamente para acordonar la zona y coordinar las labores de auxilio, mientras la circulación se veía afectada por el impresionante siniestro.
Este accidente, que pudo terminar en trag3d1a f4t4l, es ya calificado por muchos como un verdadero milagro en medio del desastre.
