La incertidumbre y el mi3do envuelven a una familia matalorense tras la repentina desaparición de Edgar Miguel Sánchez Álvarez.
Mesa de Redacción
Matamoros, Tamaulipas.- La incertidumbre y el mi3do envuelven a una familia matalorense tras la repentina desaparición de Edgar Miguel Sánchez Álvarez, un hombre de 32 años originario de Matamoros, quien literalmente se desvaneció en la oscuridad de la madrugada mientras viajaba en un tráiler.
De acuerdo con los primeros reportes, fue alrededor de las 3:30 de la madrugada de ayer 30 de abril cuando se perdió todo contacto con Edgar Miguel, justo cuando transitaba por el temido tramo de la carretera de Celaya, Guanajuato, una zona señalada por transportistas como altamente p3l1gr0s4.
Desde ese momento, el silencio ha sido absoluto. Ni llamadas, ni mensajes, ni rastro alguno.
Al momento de su desaparición, su familia dijo a DÍA a Día Tamaulipas que vestía pantalón de mezclilla, camisa blanca, tenis Jordan azules y gorra blanca.
Como señas particulares, se informó que es de tez aperlada y cuenta con tatuajes visibles: en la mano izquierda lleva el logo de Cruz Azul acompañado del nombre “Sue”, mientras que en el brazo derecho tiene un tatuaje de un bosque con un lobo, características que podrían ser clave para su identificación.
La angustia crece con el paso de las horas, mientras familiares y conocidos lanzan un desesperado llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que ayude a dar con su paradero.
El caso ha encendido nuevamente las alarmas sobre los riesgos que enfrentan quienes recorren las carreteras del país durante la noche, donde la oscuridad no sólo cubre el camino… también oculta p3l1gr0s que pueden cambiarlo todo en cuestión de segundos.
¿Qué pasó con Edgar Miguel?
La pregunta sigue sin respuesta… y el tiempo corre en su contra.
Su familia pide ayudar para c0mp4rt1r su imagen y ayudar a localizarlo.
De acuerdo con los primeros reportes, fue alrededor de las 3:30 de la madrugada de ayer 30 de abril cuando se perdió todo contacto con Edgar Miguel, justo cuando transitaba por el temido tramo de la carretera de Celaya, Guanajuato, una zona señalada por transportistas como altamente p3l1gr0s4.
Desde ese momento, el silencio ha sido absoluto. Ni llamadas, ni mensajes, ni rastro alguno.
Al momento de su desaparición, su familia dijo a DÍA a Día Tamaulipas que vestía pantalón de mezclilla, camisa blanca, tenis Jordan azules y gorra blanca.
Como señas particulares, se informó que es de tez aperlada y cuenta con tatuajes visibles: en la mano izquierda lleva el logo de Cruz Azul acompañado del nombre “Sue”, mientras que en el brazo derecho tiene un tatuaje de un bosque con un lobo, características que podrían ser clave para su identificación.
La angustia crece con el paso de las horas, mientras familiares y conocidos lanzan un desesperado llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que ayude a dar con su paradero.
El caso ha encendido nuevamente las alarmas sobre los riesgos que enfrentan quienes recorren las carreteras del país durante la noche, donde la oscuridad no sólo cubre el camino… también oculta p3l1gr0s que pueden cambiarlo todo en cuestión de segundos.
¿Qué pasó con Edgar Miguel?
La pregunta sigue sin respuesta… y el tiempo corre en su contra.
Su familia pide ayudar para c0mp4rt1r su imagen y ayudar a localizarlo.
