Autobuses de la empresa ADO habrían sido blanco de intentos de asalto con pocas horas de diferencia.
Mesa de Redacción
Ciudad de México.- Pasajeros vivieron momentos de angustia durante dos hechos registrados en el tramo Oaxaca-Puebla, donde autobuses de la empresa ADO habrían sido blanco de intentos de asalto con pocas horas de diferencia.
El primer incidente ocurrió en las inmediaciones de Tehuacán, cuando el operador de un autobús detectó una camioneta cuyos ocupantes presuntamente intentaban obligarlo a detener la marcha.
Ante el peligro, el conductor tomó una decisión que evitó que la unidad quedara expuesta: aceleró y continuó su recorrido, logrando llegar hasta el arco de seguridad ubicado en Palmar de Bravo, sobre la autopista Puebla-Orizaba.
El autobús presentó daños materiales, mientras que los pasajeros no resultaron l3si0n4d0s físicamente. Sin embargo, varios de ellos sufrieron cris1s nervi0sas por los momentos de tensión que enfrentaron.
Otro autobús que cubría la ruta Puebla-Oaxaca habría sido agredido mediante el lanzamiento de objetos sobre la carretera, aparentemente con la intención de provocar que el operador redujera la velocidad y detuviera la unidad.
El conductor decidió no detenerse y mantener la marcha, hasta conseguir llegar a un punto considerado seguro, evitando así que los pasajeros quedaran vulnerables ante un posible as4lt0.
Los acontecimientos han encendido las alertas entre usuarios del transporte de pasajeros, particularmente entre quienes utilizan durante la noche el tramo comprendido entre Tehuacán y Palmar de Bravo.
La poca iluminación y las condiciones de vigilancia en algunos puntos de esta vía han generado preocupación entre los viajeros, quienes demandan mayor presencia de las autoridades para evitar que situaciones como estas vuelvan a poner en riesgo a pasajeros y operadores.
El primer incidente ocurrió en las inmediaciones de Tehuacán, cuando el operador de un autobús detectó una camioneta cuyos ocupantes presuntamente intentaban obligarlo a detener la marcha.
Ante el peligro, el conductor tomó una decisión que evitó que la unidad quedara expuesta: aceleró y continuó su recorrido, logrando llegar hasta el arco de seguridad ubicado en Palmar de Bravo, sobre la autopista Puebla-Orizaba.
El autobús presentó daños materiales, mientras que los pasajeros no resultaron l3si0n4d0s físicamente. Sin embargo, varios de ellos sufrieron cris1s nervi0sas por los momentos de tensión que enfrentaron.
Otro autobús que cubría la ruta Puebla-Oaxaca habría sido agredido mediante el lanzamiento de objetos sobre la carretera, aparentemente con la intención de provocar que el operador redujera la velocidad y detuviera la unidad.
El conductor decidió no detenerse y mantener la marcha, hasta conseguir llegar a un punto considerado seguro, evitando así que los pasajeros quedaran vulnerables ante un posible as4lt0.
Los acontecimientos han encendido las alertas entre usuarios del transporte de pasajeros, particularmente entre quienes utilizan durante la noche el tramo comprendido entre Tehuacán y Palmar de Bravo.
La poca iluminación y las condiciones de vigilancia en algunos puntos de esta vía han generado preocupación entre los viajeros, quienes demandan mayor presencia de las autoridades para evitar que situaciones como estas vuelvan a poner en riesgo a pasajeros y operadores.
